

Era sábado por la tarde y no tenia nada que hacer así que pensé recorrer un poco las calles aver que podría encontrar, no paso casi nada y me tope con una tremenda tía parada en una esquina con cara de pocos amigos, le pregunte que le pasaba y me comento que estaba esperando un taxi y que hacia unos minutos había terminado con su novio, a la muy guarra le gusto mi carro y sin mediar palabra se monto en el esperando a que la llevara a algún sitio. Le pregunte si sabia donde terminaria y la muy guarra encendió un cigarro mientras me mostraba sus bragas y sonreía.
