

Un cigarrillo fue el incentivo para poner cachondo al jefe, esta guarra se puso a jugar sencual con su boca y el humo del cigarrillo. El tio como no era de piedra desenfundo su verga y solicito de la guarra una muestra de sus servicios, que gustaron tanto al empresario al punto de derramar litros de leche despues de terminar el trabajo.
